Bruce/Brenda/David y Brian Reimer o el caso John/Joan

Los gemelos Reimer, Bruce y Brian, nacieron en los 1965 en Canadá. Cuando tenían siete meses empezaron a presentar problemas a la hora de orinar. Se les diagnosticó una Phimosis y los médicos recomendaron a los padres de los gemelos que la mejor solución para este problema era la circuncisión. Se les practicó esta intervención quirúrgica a ambos niños. Pero no todo salió bien. Los médicos utilizaron un cauterizador eléctrico para la intervención y por un fallo en la corriente provocó que se quemara el pene de uno de los niños, de Bruce, y por tanto, la amputación de este.

Tras el accidente y unos meses de desesperación, los Reimer vieron al doctor Jhon Money en un programa de televisión, psicólogo especializado en los cambios de género y profesor, entonces, de la Universidad Jhons Hopkins de Baltimore, y decidieron presentarle el caso de Bruce.

Money estaba convencido de que la sexualidad genética o biológica podía cambiarse por medio de la educación. Es decir, que la condición natural de una persona, su soporte genético no era determinante, sino que podía ser invertido mediante una debida instrucción y tratamiento. La identidad del género se educa y puede ser diferente al sexo biológico. Money fue quien empezó a utilizar el término “género” lejos de su significado gramatical.

Los Reimer pusieron el caso de su hijo en manos de este psicólogo. Money aseguró a los padres de los gemelos que Bruce sería más feliz como niña que como hombre sin miembro reporudctor por lo que Bruce, cuando tenía 17 meses, pasó a ser Brenda. Cuatro meses después, se le practicó una castración y empezó un tratamiento hormonal  para que el desarrollo de Bruce fuera lo más parecido al de una niña.

Bruce creció educado como una niña, vestido como una niña, jugando con niñas, tratado como “Brenda”. Sin embargo, a pesar de que el doctor Money asegurara que no había “ninguna señal que provocara sacar conjeturas serias”, durante su infancia, “era muy rebelde. Era muy masculina y no lograba persuadirla de que hiciera algo femenino. Brenda casi no tuvo amigos durante su infancia. Todos se burlaban de ella y la llamaban la mujer cavernícola” contaba su madre Janet Reimer; y al llegar la pubertad, Brenda empezó a presentar tendencias suicidas.

Uno de los requisitos fundamentales del tratamiento fue que nunca se le descubriera a Brenda que había nacido niño. Sin embargo, debido a la situación de su hijo, los Reimer decidieron contarle la verdad.  Tras el descubrimiento de su verdadera identidad, Brenda decidió volver a ser varón y se puso el nombre de David. Las intervenciones de reconstrucción tuvieron éxito, y con 23 años, Bruce/David se casó.

A pesar del buen resultado de la intervención, David no tuvo una existencia feliz. Primero se divorció pocos años después y perdió todo su dinero por una mala inversión. En el año 2002 su hermano Brian se suicidó. La depresión que sumió a David por estas circunstancias provocó que en 2004 también él se suicidara.

El caso fue llamado John/Joan para mantener absoluta confidencialidad sobre la masculinidad de Brenda. Durante los años 60, tras barbaridades como el genocidio (“los judíos son malos por naturaleza”) o la supremacía de los arios (“una raza superior por naturaleza”), se miraba con cierto recelo a la naturaleza, y se enfatiza más sobre la cultura y la sociedad. Cabe entender, por tanto, las convicciones o la corriente de pensamiento de esas décadas. Pero quizá resulte algo más insólito entender por qué se llevó a cabo un experimento de estas características con un niño.

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